Las estrategias que constituyen la competencia comunicativa se adquieren desde una lengua determinada, sin que se refieran exclusivamente a saber usar dicha lengua, sino al uso del lenguaje en general. Esta característica del aprendizaje lingüístico tiene una gran importancia, ya que los aprendizajes que se efectúan en una lengua se aplican al de otras, cuyo conocimiento contribuye, a su vez, a acrecentar esta competencia sobre el uso del lenguaje en general.